Nuestra Historia
Sabor de antaño, actitud fresca
Somos una pastelería tradicional, ubicada en el corazón de La Palma del Condado.
Empresa familiar que cuenta ya con cinco generaciones de personas entregadas al servicio de su pueblo y paisanos.
La historia de la confitería se inició a finales del siglo XIX con Baldomero García y Rocío López, procedentes del vecino pueblo de Moguer. Este matrimonio se estableció en La Palma y comenzaron sus labores empresariales, formando también aquí su familia. Su hija Manola, junto a su marido Enrique, establecerían la segunda generación; continuada por Baldomero y Rosario, y seguidos por Manuel Jesús y Mari Carmen; quienes supieron engrandecer esta empresa dedicándole su tiempo y cariño desde el famoso rincón de la plaza de España.


Recientemente, la confitería cambia su modalidad de servicio y ubicación, encontrando un nuevo despacho en la Calle Alcalde Manuel Díaz García. En este caso, toman el relevo sus hijos Carlos, Gloria y Carmen.
A pesar de haber experimentado diversos cambios a lo largo de los años, nuestros productos siempre han mantenido una línea tradicional. Durante años también fue pionera fabricando turrones, anises, caramelos y fábrica de chocolates, además de sus afamados pasteles.
Durante el año, el obrador elabora pasteles siguiendo las recetas tradicionales aprendidas desde las primeras generaciones, así como tartas con sabores variados que no pierden la esencia de las elaboraciones primitivas. A lo largo de todos estos años, la confitería ha ido evolucionando y se ha especializado en productos de temporada como torrijas en cuaresma y semana Santa o dulces típicos de la época navideña (surtidos de mantecados, alfajores, roscos, quesadillas, pastas de mazapán y roscones de Reyes).
Además, en las últimas generaciones, el obrador se dedica a elaborar con
cariño los postres que acompañan a las celebraciones de bautizos,
comuniones y bodas, organizadas por nuestro catering, que recibe el
mismo nombre.

La confitería sigue caracterizándose por el uso de la tradicional crema pastelera, productos elaborados con hojaldre y, especialmente, dedicándole un mimo personal sobre cada pieza que finalmente se llevará a la boca el cliente. Pasteles como las milhojas, bizcotelas, romanos o pezuñas son símbolos de esta confitería, que se empeña en seguir luchando a diario por mantener los sabores de antaño, al tiempo que trata de actualizarse a las demandas del presente.
Todos los miembros de la historia de esta confitería han buscado estar presentes en cada hogar, poniendo un delicado toque sobre sus mesas y tratando de endulzar todos los momentos.

La confitería es reconocida dentro y fuera de la provincia, y es visitada por muchas personas de distintas procedencias que se acercan a degustar nuestros productos.
¡Os esperamos!